Yo puedo ver tu mirada cuando estas dormida, cuando la luz tenue te acaricia mientras te sueñas entre nubes y pegasos, y al fondo un piano que recuerda postales que vendrán de lejos otro día. Yo puedo tocar tu cabello en la distancia mientras duermes, visitarte incógnito y pararme al pié de tu ventana. Yo puedo ver como entre tus sueños los pegasos te arrancan sonrisas y las nubes hacen crispar tu piel, puedo ver como al volar tu cabello ondula mientras una sola hebra se enreda en tu cara. Y luego me voy.